Primarias: ¿cómo ejercemos nuestros derechos ciudadanos?

(cc) latercera.com

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De cara a las primarias, la agenda de los candidatos y de nuestra clase política ha estado en movimiento. Primero vimos cómo Laurence Golborne se bajaba (o lo bajaban) de la candidatura, mientras la UDI subía a Pablo Longueira. El PC, por otra parte, decidió apoyar a Michelle Bachelet. Hemos observado también las disputas senatoriales de la UDI en Santiago Oriente y las rencillas de Camilo Escalona con su partido en la Región de los Lagos. Hemos sido testigos de las peleas y confrontaciones. Se respira el desorden, la falta de unidad en los partidos y en las coaliciones. También hemos podido observar agresiones a algunos candidatos: a Bachelet le tiran un escupo en la cara y a Longueira lo atacan con huevos. La clase política ha rechazado estas agresiones, y por lo menos aquí ha habido algún tipo de consenso.

Pero ya estamos a un mes de las primarias presidenciales y es poco lo que se ha visto del contenido de cada una de las campañas de los candidatos. Pareciera que las primarias se han transformado en un mero trámite que dista de ser un proceso ciudadano. Es aquí donde quiero poner el énfasis, ya que, revisando las páginas web de los distintos presidenciables, se puede ver multiplicidad de propuestas -algunas más profundas que otras-, pero propuestas de gobierno al fin y al cabo. Sin embargo, ¿cuántas de ellas se muestran en los medios de comunicación? ¿Cuántas se transmiten a la ciudadanía? Y, más aún, ¿cuántos de nosotros estamos dispuestos a revisar en detalle dichas propuestas, apoyar a un candidato y participar activamente con ellos? Son preguntas como éstas las que me hacen dudar de cómo decidimos vivir nuestros procesos democráticos. Porque pareciera ser más interesante ver videos y declaraciones sobre las peleas y confrontaciones que preocuparnos de revisar y analizar las propuestas de los candidatos en materia de pobreza, desigualdad, educación o salud. Entonces, ¿cuán activos somos al momento de ejercer nuestros derechos ciudadanos? Si hay información disponible, ¿por qué no dedicar unos minutos de nuestro tiempo a decidir informadamente -y a conciencia- quién queremos que guíe los destinos del país? ¿Nos preocupamos de discernir quién será el que mejor abogue por la justicia y el bien común?

Tengo la certeza de que si queremos comprar una casa, un auto o invertir nuestros recursos, cotizamos y analizamos todas los escenarios posibles. Dedicamos parte importante de nuestro tiempo a decidir qué será lo más beneficioso para nosotros. Al pensar en uno mismo y en asegurar el propio futuro, nos importa más ser buenos consumidores que buenos ciudadanos. A veces, aquéllos que hemos tenido mayores oportunidades, como una buena educación, acceso a la salud privada y buenos trabajos, nos olvidamos de que el rol ciudadano sí importa. Este argumento sólo puede ser entendible desde cierta perspectiva; porque si nuestra única relación con el Estado ha sido renovar la cédula de identidad, conocemos poco sobre bonos y subsidios, y esto simplemente porque no nos ha tocado tener que saber más sobre ellos. Pero podríamos saber más; vivimos en un mundo que está cotidianamente conectado. Basta tener la intención de conocer nuestro país y lo lograríamos en un par de clicks en el celular.

Sin embargo, parece que no tenemos tiempo de informarnos sobre los candidatos que quieren hacerse cargo de Chile. Algunos pensarán que no les afecta quién sea nuestro próximo presidente; otros tendrán la convicción de que pueden manejar su vida sin interactuar con el Estado; otros pensarán que basta un buen trabajo para asegurarse condiciones dignas de vida. Entre éstos, algunos se olvidan de que cada uno tiene un rol de ciudadano que cumplir, pues que me vaya bien o mal tiene influencia en el resto.

Somos un país desigual, en el que los ciudadanos acceden de manera inequitativa a los bienes y servicios, y en el que hay una minoría que concentra la riqueza. Si a mí me va bien o mal sí le afecta al ciudadano de al lado, aquél que no puede optar a las mismas oportunidades que yo. Como ciudadanos, todos tenemos un rol que jugar por el bienestar del país.

Por esto sí importa votar en las primarias, sí importa votar por el candidato o la coalición que nos represente. Porque ellos tienen ideas diversas sobre cómo afrontar las problemáticas que nos afectan. Informarnos sobre los candidatos es un deber como ciudadanos. Que falten poco más de dos semanas para las primarias nos debería alertar, nos debería hacer buscar en cada uno de los candidatos cómo ellos persiguen el bien común para el país. Deberíamos olvidarnos de nuestro rol como consumidores o de nuestro bienestar personal y jugarnos por el rol de ciudadanos. Porque aunque uno crea que las propuestas sobre educación, vivienda o salud no le afectan, sí afectan al país; y la forma cómo las políticas afectan al país repercute en todos nosotros.

* Javiera es socióloga de la UAH, Magíster (c) en Ética Social y Desarrollo Humano de la misma universidad. Es Directora Ejecutiva de la Fundación Lealtad Chile y fue directora del Centro de Investigación Social de Un Techo para Chile. 

Socióloga de la UAH, Magíster (c) en Etica Social y Desarrollo Humano de la misma universidad. Es Directora Ejecutiva de la Fundación Lealtad Chile y fue directora del Centro de Investigación Social de Un Techo para Chile.

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